Frustración. Que palabra más… frustrante, con tantas r por ahí en medio que hace que pronunciarla sea una aventura. Ya podía haber sido “fustración”, o “frustación”, que es más fácil de decir y eso… aunque entonces tendríamos que andar pensando si la r va primero o después… claro que a mi al menos me pasa ya, hasta que recuerdo que va en las dos sílabas y…
…bueno, que me desvío del tema. Hoy voy a mencionar ciertos videojuegos nacidos en las profundidades abisales de las simas insondables del averno infernal (que debe estar muy cerca de Klah’Vah’Gue’Rah, la ciudad de los mil minaretes y marmoles esplendentes*) cuya única razón de ser es la de ser estampados contra la pared más cercana para a continuación salir a la calle en busca del resto de copias que puedan existir y acabar con el sufrimiento que están provocando en nuestros débiles congéneres.
O, en cuatro cómodas palabras: “Que juego tan chungo”
EARTHWORM JIM 2: Empecemos por este mismo. Por qué? Pues porque el otro dia me dio por metermelo en el emulador de Mega Drive y ponerme a jugar. Yo pensaba que era un juego de plataformas con dosis de acción más, en el que ayudar a esta lombriz con un traje con super poderes (que le da algo mucho más importante que super fuerza: brazos y piernas) a hacer lo que quiera que sea que quiera hacer…
Craso error. Este juego es chungo hasta decir basta. Para empezar, los controles no son del todo cómodos. Con un botón saltamos, con otro disparamos, y con otro usamos nuestro cuerpo a modo de látigo. Peeeero… si presionamos esos botones durante un salto, lo que hacemos es usar un moco en plan liana, sacar el moco en plan paracaidas, o volver a usar el látigo, respectivamente. A que mente enferma se le ocurrió una forma tan poco intuitiva de colocar los botones, es algo que nunca sabremos (aunque podemos echar la culpa a Dave Perry**, claro esta). Pero no acaba ahí la cosa… El juego esta lleno de momentos de confusión máxima. Por ejemplo… una puerta cerrada, al lado de un establo… debemos ir a buscar un número determinado de vacas (determinado por el número de ventanas en el establo, obviamente), para que den leche y activen un mecanismo que abra la puerta. Hasta aquí, todo es lógico, si. Bueno, quizás no, pero no es “dificil”… no, hasta que resulta que esto era solo un entrenamiento y te lo piden hacer otras 3 o 4 veces más, cada vez estando las vacas en lugares más raros. Y ya cuando sale una vaca con mecha*** que tienes que tirar a la bañera antes de 15 segundos para que no explote y te quite TODA LA VIDA estés donde estes, y que luego la tienes que subir por unas plataformas que se caen en cuanto hay demasiado peso (y si, una vaca es demasiado peso), pero es que encima hay un ovni que se la quiere llevar si la dejas en el suelo… AHÍ empieza la dificultad. Luego continua con unas mini-fases de mini-juegos de mi-erda en la que tienes que hacer rebotar unos perros rosas, que serían adorables si no fuera porque quieres que TODOS MUERAN DE UNA VEZ y te dejen en paz. En serio, nunca he entendido mejor los motivos de un malo (en este caso una especie de cuervo espacial) por exterminar a los cachorros del perro cretino ese (que cada 4 fallos se convierte en hulk-perro y te pega una paliza). Y luego esta la fase de perseguir la puerta de salida (oh my god que he estado mas de media hora dando vueltas porque no sabia que hacer), y la de esquivar el salero y correr por las lonchas de salami y romper los huevos y apagar las planchas y matar las pajitas voladoras y…
Bueno, imagino que no lo entendereis. Pero el juego es CHUNGO, chungo de estos que cuando lo acabas y ves los créditos, entiendes que los han puesto ahi para que puedas CAGARTE EN TODOS Y CADA UNO DE ELLOS.
MEGAMAN ZERO: Aunque es conocido por todos que la saga de Megaman es una de las más difíciles jamás creadas, en mi opinión son los juegos de la saga “Zero” los que se llevan la palma. Recuerdo la primera vez que jugué al primer Megaman Zero, para GBA. Lo primero que pensé es que era muy bonito, con ese estilo gráfico renovado desde los Megaman X. El hecho de manejar a Zero como protagonista, lo de tener varias armas, y que subieran de nivel cuanto más las usabas… todo pintaba taaaan bien… Hasta que empiezas a jugar, te matan, sigues jugando, te matan, sigues, te matan, te hartas, continuas, te matan, apagas el router, sigues, te matan… y llegas al malo final de la primera fase, con una sola vida, la mitad de tu barra de energía, y nada mas entrar ACABA CONTIGO sin darte la oportunidad casi de ver QUÉ te ha hecho.
Ahi te das cuenta de que este juego esta pensado para desmoralizar al mundo occidental o algo asi, porque no es normal, vamos
. Pero no… sigues, y empiezas a jugar “en serio”, con cuidado, subiendo los niveles de las armas… llegas a ese primer malo otra vez (y me refiero a Aztec Falcon, no al de la fase de introducción, claro está)… y te vuelve a matar XD. Bueno, quizás lo estoy pintando demasiado dificil, cuando en realidad, no es para tanto… o si. De todos modos, el juego es muy bueno, aunque no hagais caso de nadie que os diga que es fácil. Eso es mentira, es que ellos son muy buenos. Oh, y yo me he acabado toda la saga “clásica”, toda la saga X, algun Z y ambos ZX
.

Snake Rattle N Roll: Este… juego, si quereis llamarlo así, es una pequeña e infravalorada obra maestra de Rare, y está considerado como uno de los juegos más dificiles que salieron en la NES. Está protagonizado por dos serpientes, Rattle y Roll, una roja y otra azul (el bien y el mal, juntos para luchar…****), que deben ir comiendo unos bichitos redondos de colores para aumentar de peso y longitud, y cuando sean suficientemente grandes, montarse en una báscula que abre la puerta al siguiente nivel. Os recuerda al juego de la serpiente? Debería, pero esto es un paso adelante (uno due tre cuatro) desde ese concepto. 
Y de donde viene la dificultad? Pues… de todo el juego en si. Para empezar, es un juego en 3D, con vista isométrica, de plataformas. Y el mando de la NES os recuerdo que era digital, en forma de cruceta. Resultado: el control es… dificil. Luego, la mecánica de juego. Basicamente, debías avanzar hasta que llegabas a una máquina de la que salían los Nibbley-Pibbley (que es como se llaman las bolitas de colores que hay que comerse), te ponías a jalar como loco, y luego avanzabas hasta la báscula, y de ahí al final del nivel. Vale, si, sencillo? Para nada. La longitud que hay que conseguir es de 5 segmentos, a dividir entre 2 jugadores si se juega a dobles (asi que si un jugador tiene 3 segmentos, el otro solo puede tener 2). Si te golpea un enemigo, pierdes un segmento. Si te aplastan, pierdes todos los segmentos y una vida. Si no tienes segmentos y te golpean, también pierdes una vida. Si te caes desde más de 3 o 4 bloques de altura, pierdes una vida. Si se acaba el tiempo, ambos jugadores pierden una vida. Si tocas un pincho, pierdes una vida. Solo hay unas pocas continuaciones. Y si por tu culpa os quedais sin continuaciones en los últimos niveles… quizás el otro jugador te mate a ti.
Ah, y el juego tiene… trampas. Por el mundo hay trampillas que puedes abrir, y de las que pueden salir objetos buenos, o bombas, o bolitas de colores, o la muerte en forma de pie (real y verídico), pero claro, hay que abrirlas porque los bonos son taaan escasos que no se puede desperidicar la ocasión de pillar uno, claro. Y sin esos bonos vas listo… pueden alargar la longitud de la lengua de las serpientes (que es su arma), o su velocidad de movimiento, o sacar vidas extra, o alargar el poco tiempo que tienes para acabar cada fase… Pero es que eso no es todo. El mundo está en contra de las pobres serpientes. Los enemigos (como tapas de water) no paran de dar vueltas y aguantan montones de golpes. En las fases a veces salen unos enormes pinrreles que si te saltan encima te matan, y que aguantan miles de golpes hasta morir. Incluso las bolitas de colores son peligrosas… si bien las del primer nivel van rodando por el suelo… las de los siguientes niveles botan, corren o incluso vuelan! Todo esta diseñado para ser odiado. Incluso las vidas extras… ya que a veces, EXPLOTAN!
Y no acaba aquí la cosa. El jefe final merece una mención especial. Se trata de un pie de esos, con una banderita encima, que da saltos en circulo en un nivel muy pequeño, la cima de la montaña a la que has subido con gran esfuerzo. Sigue las mismas reglas que el resto de pies: aunque es muy rapido, si le das un golpe se ralentiza durante unas centesimas de segundo, que puedes aprovechar para seguir golpeandole. Eso si, este aguanta bastantes más golpes. No parece muy dificil, verdad? Bueno… es que resulta que si en algun momento, por alguna razón, dejas de golpearle y recupera su velocidad normal… también recupera toda la vida. He de decir que SOLO me he pasado a este jefe una vez, y fue usando el Game Genie para tener vidas infinitas, y después de muuuuuucho tiempo dando vueltas con el maldito pie, lamiendole las durezas hasta que explotó.
Bueno, por hoy ya está. Si de verdad teneis curiosidad, os aconsejo que probeis estos juegos y les deis al menos una pequeña oportunidad. Pero no me hago responsable del daño que podais sufrir en vuestro amor propio. Os dejo con la anormalmente grande ración de asteriscos semanales.
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*Iluminada por la luminosa luz del crepúsculo del mágico y fascinante reino de Q’rrha’phumn’h'h’ñah’k', sobre el cual podeis leer en el relato “Dar de comer al sediento”
**Fundador de Shiny Entertainment, creador de juegos y juegazos como Earthworm Jim, MDK, Messiah, Wild 9 y… Enter de Matrix
***No, no es una vaca parcialmente rubia, ni una vaca en un robot gigante de combate. Es una vaca con mecha de las que hacen BOOM
****ya sabeis, como Starky y Hutch